El legado San Roque: de una causa solidaria al ícono dulce #1 del Perú

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El legado San Roque: de una causa solidaria al ícono dulce #1 del Perú

Conoce la historia real detrás de San Roque: desde su fundadora Victoria Mejía de García hasta su último cambio de imagen.

Una historia que comienza con un dulce

En el corazón de Lambayeque, donde las tradiciones se mantienen vivas a través del tiempo, nació hace más de un siglo una historia dulce y solidaria que conquistaría el paladar de millones. Esta es la historia de San Roque, la marca que ha hecho del King Kong un símbolo nacional, y que hoy se renueva con propuestas innovadoras como San Roque Coffee y la Caravana Chocolatera. Pero, como todo gran legado, su origen tiene un rostro humano y un propósito noble: Victoria Mejía de García.

La fundadora: Victoria Mejía de García

En los años 20, en la calle San Roque de Lambayeque, doña Victoria Mejía de García y un grupo de damas decidieron preparar un dulce grande y generoso, elaborado con manjar blanco, piña, maní y galleta. El objetivo no era comercial, sino altruista: recaudar fondos para ayudar a personas mayores en situación vulnerable.

El dulce fue un éxito inmediato. Su tamaño, sabor y textura causaban sorpresa y admiración. En 1933, cuando se estrenó la película «King Kong» en los cines de Lambayeque, la población comenzó a llamar este alfajor gigante con el mismo nombre del gorila cinematográfico. Así nació el King Kong, no solo como postre, sino como expresión cultural popular.

Foto: Victoria Mejía de García

De la tradición casera a la empresa familiar

Décadas después, su hija Perpetua García de Barreto continuó la tradición familiar con visión empresarial. Se patenta la marca San Roque S.A., pero no el nombre King Kong, para que otros puedan tener la oportunidad de elaborar nuestro dulce y hacerlo más conocido: «Dios amanece para todos».

En 1970, trasladó la producción a una planta ubicada en el kilómetro 780 de la Panamericana Norte, formalizando así San Roque como empresa. Esta expansión permitió llevar el King Kong y otros productos tradicionales lambayecanos a más ciudades del Perú.

A lo largo de los años, San Roque fue innovando en productos y procesos, fortaleciendo su identidad como marca regional y nacional, siempre fiel a sus raíces artesanales, pero con capacidad de innovación industrial, exportando incluso a mercados internacionales.

El King Kong como identidad cultural

Lo que diferencia a San Roque es que no solo ha comercializado un dulce, sino que ha preservado una parte de la identidad del norte del Perú. El King Kong no es simplemente un postre, es un símbolo cultural, un regalo representativo de Lambayeque y una muestra viva del talento local.

Gracias a San Roque, este dulce cruzó fronteras y comenzó a aparecer en tiendas de todo el país e incluso del extranjero. Así, Lambayeque se posicionó como un destino gastronómico gracias a este ícono embajador.

Un cambio de imagen, el mismo corazón

En los últimos años, San Roque ha renovado su identidad visual. El logo actual refleja una marca más versátil, contemporánea y amigable, sin perder sus raíces. Las líneas modernas conviven con los colores tradicionales, evocando confianza y cercanía. Los empaques también se han renovado, apostando por una estética más fresca, pensada para nuevas generaciones.

Este cambio es parte de una evolución natural: adaptar la marca a los tiempos actuales sin perder su herencia. Porque San Roque no es solo un dulce, es una historia que continúa.

San Roque: una historia que sigue creciendo

Hoy más que nunca, San Roque sigue siendo parte de la vida de los peruanos. Desde sus inicios con un fin solidario hasta su presencia en cafeterías modernas, la esencia permanece: compartir dulzura, identidad y tradición. ¿Ya viviste la experiencia San Roque? Visítanos nuestros puntos de dulzura más cercano.

King Kong San Roque

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